<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://felipevallezubicaray.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>http://FelipeValleZubicaray.blogia.com</title><description>el pensamiento privado &lt;br /&gt;y los poderes p&#xFA;blicos</description><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Todo el poder al patroncito</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2012/030801-todo-el-poder-al-patroncito.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2012/030801-todo-el-poder-al-patroncito.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">No hay duda, la soluci&oacute;n es la restituci&oacute;n de lo que se ha hurtado de un modo u otro a su leg&iacute;timo propietario: es decir, dar<em> todo el poder al patr&oacute;n</em>, que es el que se juega los cuartos y adem&aacute;s se los juega con unos trabajadores que, a poco poder que arrancan al amo, se suben a la parra como si fueran los verdaderos due&ntilde;os de la empresa. Pero &iquest;qui&eacute;n es el amo? Se trata de recordar qui&eacute;n es qui&eacute;n y el lugar en el que se halla cada uno en el interior de la f&aacute;brica: el patr&oacute;n es el que se ocupa de contratar y despedir y el trabajador el que no se tiene que preocupar del despido ni del contrato ni de nada referente al empleo ni siquiera en el caso de que se trate del suyo, porque se halla privado de la peque&ntilde;a pero trascendental <em>part&iacute;cula reflexiva</em> y no es m&aacute;s que el paciente de un sistema por el cual el agente de todas aquellas operaciones que sin duda afectar&aacute;n a su vida se halla en otra parte, pues es en otra parte donde se halla el sujeto sin el cual es cierto que no habr&iacute;a trabajadores despedidos pero tampoco contratados y desde luego no se producir&iacute;a el proceso econ&oacute;mico: el trabajador ni se despide ni se contrata y, lo que es m&aacute;s grave, ni contrata ni despide a nadie en un mundo, aparentemente el suyo al menos en&nbsp; la parte que le toca, que se caracteriza por el <em>poder de uno sobre otro y no sobre s&iacute; mismo</em>. En realidad el trabajador es un objeto que todav&iacute;a se halla demasiado animado como para no parecerlo, pero incluso como sujeto en el &aacute;mbito de la econom&iacute;a la mayor&iacute;a de las atribuciones que se le reconocen no se encuentra en sus manos, de modo que se podr&iacute;a hablar de un s<em>ujeto fant&aacute;stico</em> y un <em>objeto cada vez m&aacute;s desanimado pero m&aacute;s real y cierto,</em> ajeno a todas aquellas facultades que se le atribuyen y &eacute;l no tiene m&aacute;s remedio que relacionar con la burla, la mentira y el enga&ntilde;o, <em>este lenguaje</em> quiz&aacute;s inapropiado al que sin embargo se traducen necesariamente las buenas intenciones y los buenos deseos al menos cuando las cosas vienen mal dadas. El valor de la empresa se restablece restableciendo los derechos del patr&oacute;n y los deberes del trabajador, porque de esta manera se implican y realizan mutuamente el <em>deber del patronazgo</em> de uno y el <em>derecho al trabajo</em> del otro: un derecho que efect&uacute;a el patr&oacute;n cada vez que se contrata a un obrero y un deber que no se lo discute el trabajador ni cuando lo despide sin indemnizaci&oacute;n o con una indemnizaci&oacute;n muy baja. Todo el sistema se restablece restableciendo el poder que le pertenece al patr&oacute;n como <em>doble o copia </em>del modelo del patr&oacute;n por el que se rige la naci&oacute;n en su conjunto: el obrero ha de vivir para trabajar, que es trabajar para la empresa a la que se dedica las veinticuatro horas del d&iacute;a el patr&oacute;n, la noble y grande empresa de la riqueza de la naci&oacute;n. &iquest;Cu&aacute;l es en medio de este oscuro panorama&nbsp; nuestra singular y quiz&aacute; poco apreciada fortuna? La <em>preexistencia</em> de un buen obrero y un buen patr&oacute;n y de una bondad que se define en un caso por la acci&oacute;n de servir y en otro por la de ordenar y decidir en el lugar de todos: el paternalismo y el servilismo han vuelto cuando a&uacute;n no se hab&iacute;an ido del todo. Pero &iquest;y si un d&iacute;a aparecen de imprevisto los malvados y se apoderan de las viejas leyes resurrectas del trabajo? Mientras tanto, mientras todo llega y todo pasa, el trabajador bien sujeto a la empresa se transforma en aquel <em>objeto de un contrato</em> que en el fondo siempre ha sido y el empresario libre de toda sujeci&oacute;n al obrero en el s<em>ujeto de una acci&oacute;n desconocida un tanto parecida al atraco</em> que nunca en la vida se le ocurri&oacute; que fuera,</span><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;"> ni siquiera cuando quiz&aacute; contempla sin remedio que el problema al que se enfrenta es que todo lo instituido se cae a pedazos con tal fuerza y de tal modo, que si se dedica a levantarlo de nuevo desde los cimientos como se le ofrece con halago no servir&aacute; sino a la conservaci&oacute;n de una monta&ntilde;a de cascotes y ruinas sin ning&uacute;n porvenir. &iquest;Qui&eacute;n se tiene que liberar, y liberar del poder, incluso del poder sobre los dem&aacute;s que se le entrega sin empacho a cambio de asumir el que se ejerce sobre &eacute;l? Evidentemente, no s&oacute;lo el trabajador: tambi&eacute;n y a&uacute;n m&aacute;s el empresario. El empresario rey, el empresario amo. Demasiado poder, demasiada carga sobre sus espaldas, para el que solo se ocupa del leg&iacute;timo beneficio de su empresa.<br /></span></p>]]></description><pubDate>Thu, 08 Mar 2012 13:23:00 +0000</pubDate></item><item><title>Recortes s&#xED;, pero revolucionarios</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2012/020601-recortes-si-pero-revolucionarios.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2012/020601-recortes-si-pero-revolucionarios.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">Los novios, que ya se pod&iacute;an casar ante el cura, el juez y el alcalde, lo pueden hacer por fin ante el notario: &iquest;se tratar&aacute; de la famosa <em>libertad de elecci&oacute;n de intermediario</em>? Nos hallamos sin duda ante una <em>libertad conservadora</em>, porque gracias a ella se logra efectivamente conservar el matrimonio ante un tercero y aun corregirlo y mejorarlo: pero &iquest;por qu&eacute; no arbitrar una medida tan sencilla como permitir que los novios se casen ellos solos ante s&iacute; mismos y los suyos, que son sin duda los de uno y otro lado? Al fin y al cabo son los novios los que se la juegan, de modo que si la respuesta est&aacute; en sus manos no se ve por qu&eacute; la pregunta habr&iacute;a de mantenerse en manos extra&ntilde;as: se podr&iacute;a objetar que esta medida oculta la perversa intenci&oacute;n de propinar un golpe de gracia al sistema, pero no se puede negar que posee una importante l&oacute;gica interna en absoluto contradictoria con la pol&iacute;tica de recortes y ajustes necesaria para superar las severas dificultades econ&oacute;micas que se observan entre los notarios, adem&aacute;s de las pol&iacute;ticas que abruman en silencio a los curas, los alcaldes y los jueces. Pero &iquest;acaso no se puede ajustar y recortar de otra manera? <em>Recortes s&iacute;, pero revolucionarios</em>, porque con los actuales continuar&aacute;n el derroche y el despilfarro: &iquest;para qu&eacute; se necesitan tres si dos son los obligados? Si los que se casan son una pareja, &iquest;por qu&eacute; introducir en medio un tercero? No se puede sostener desde luego que los novios sean cada vez m&aacute;s ni&ntilde;os, pues se casan sin duda sin demasiada fe en los contenidos de los ritos y las leyes y, en este sentido, ya est&aacute;n suficientemente maduros para presentarse ante la figura fr&iacute;a y gris del notario, entre otras razones porque tampoco se han detenido mucho a pensarlo: &iquest;abonar un precio a un extra&ntilde;o por que les formule una pregunta que, adem&aacute;s, en la pr&aacute;ctica totalidad de los casos se contesta sola? &iquest;Qui&eacute;n y por qu&eacute; mantiene a&uacute;n la propiedad intelectual de las m&aacute;s simples y comunes f&oacute;rmulas? Se tratar&iacute;a de dar una vuelta de tuerca a la austeridad, panacea mundial contra la crisis, de modo que la supresi&oacute;n de los intermerdiarios constituyera la clave de su seguro &eacute;xito: &iquest;resistencias? L&oacute;gicamente se esperan todas y, sin embargo, no hay nada de raro en que mientras los novios no se enteren de que les sobra el cura, el juez y el alcalde, los notarios se froten las manos y sonr&iacute;an de vez en cuando: &iexcl;con lo f&aacute;cil que es la revoluci&oacute;n y estos todav&iacute;a se siguen secularizando! A&uacute;n cren los muy desdichados que la libertad consiste en elegir entre varias opciones, cada vez m&aacute;s desde luego, en vez de optar por tomar la <em>libertad en sus manos</em> y prohibirse que bajo ninguna circunstancia se desplace hacia manos ajenas a las suyas. &nbsp; </span></p>]]></description><pubDate>Mon, 06 Feb 2012 19:44:00 +0000</pubDate></item><item><title>Un tipo servicial</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2012/012701-un-tipo-servicial.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2012/012701-un-tipo-servicial.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">Si nadie es m&aacute;s que lo que representa, Fraga es el Estado <em>por encima de la dictadura y la democracia</em>, la libertad y la servidumbre, incluso la monarqu&iacute;a y la rep&uacute;blica: Fraga es el <em>servicio al Estado</em> y el <em>beneficio a su servidor</em>, que pase lo que pase nunca ser&aacute; abandonado a su suerte, porque tambi&eacute;n gracias a tipos como &eacute;l el Estado llega a ser siempre el <em>se&ntilde;or de la vida</em>. Fraga es el hombre siempre dispuesto a ayudar, colaborar, contribuir y apoyar, pero necesita un amo con el que hacerlo: el amo es el Estado y, como Estado hay siempre, siempre habr&aacute; criado. El Estado es el <em>amo del que ser criado toda la vida</em>: en la capital y en la provincia, en el centro y en la periferia, en el pa&iacute;s y en el extranjero. Fraga no es tanto el orden cuanto el <em>orden de su se&ntilde;or</em>, que es el se&ntilde;or de su vida: lo que le da sentido, porque ayudando a su se&ntilde;or es como logra ayudarse a s&iacute; mismo, incluso entenderse a s&iacute;. La vida de Fraga, sin el se&ntilde;or por el que la ordena y hasta la vive, es el caos y quiz&aacute; alguna cosa peor que la muerte, de modo que hay que imponer el orden como sea: la calle es m&iacute;a, porque la casa es de mi se&ntilde;or y mi se&ntilde;or no quiere b&aacute;rbaros a su puerta, pero tambi&eacute;n es posible que yo no dijera nunca tal frase, porque es propio de mi condici&oacute;n temer acabar sus d&iacute;as en la maldita calle en que los iniciara. El servicio de Fraga es <em>ordenar la vida al Estado</em>, someterla a &eacute;l, sea dictadura o democracia, incluso monarqu&iacute;a o rep&uacute;blica, porque fuera del Estado el hombre es un animal, y el beneficio ya lo hemos mencionado: ser un buen hombre, un <em>tipo servicial</em>, un servidor fiel y honrado. La lucha de Fraga contra la anarqu&iacute;a es su propia lucha por por persistir en su ser, por ser &eacute;l mismo, toda vez que halla su vida tan amenazada por la anarqu&iacute;a como la del propio Estado: por este motivo acusarle de cometer barbaridades en su servicio al Estado es tan absurdo y rid&iacute;culo como considerarle simplemente un fascista o un dem&oacute;crata, lo mismo un centralista que un autonomista, tanto un espa&ntilde;olista como un galleguista. Fraga es por supuesto todas estas cosas en la medida en que el Estado tambi&eacute;n lo es, pero ninguna lo agota como ninguna agota al Estado gracias al cual Fraga es el que es: Fraga, hombre de Estado, del que el hombre es. Fraga comunista, republicano, confederal. Fraga, el buen vasallo que hay cuando hay un buen se&ntilde;or. Un <em>se&ntilde;or Estado</em>.</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 27 Jan 2012 20:29:00 +0000</pubDate></item><item><title>Iguales ante su ley</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2012/011201-iguales-ante-su-ley.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2012/011201-iguales-ante-su-ley.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">El enunciado seg&uacute;n el cual todos somos iguales ante la ley quiz&aacute; se habr&iacute;a de modificar y cambiar por otro que, m&aacute;s acorde con la realidad, dijera que todos somos <em>iguales ante su ley</em>, porque la ley es la de alguien -la ley del papa, la ley del rey- y solamente en este sentido se puede hablar de alguien que es de verdad igual ante la ley y realiza el enunciado: pero &iquest;acaso el enunciado no se realiza en s&iacute; mismo? &iquest;Acaso no indica en el fondo que es ante la ley ante la que no cabe andarse con diferencias, porque es precisamente la ley la que diferencia a unos de otros? Todos somos iguales ante la ley, pero<em> la ley es la diferencia y la diferencia es la de alguien</em>: qui&eacute;n sea este alguien no es tan dif&iacute;cil de colegir si pensamos que no se distingue tanto por s&iacute; mismo como por no hacerlo de la ley ante la que es igual siendo distinto a s&iacute; y todas las diferencias que pudiera expresar en cuanto que es &eacute;l, diferencias que en ning&uacute;n caso son legales porque la &uacute;nica diferencia es la ley y se halla m&aacute;s que capacitada para salt&aacute;rselas todas, tomar unas y dejar otras, quitar estas y poner aquellas, justamente porque es la ley y la ley es indiferente a todo excepto a s&iacute; misma. S&iacute; misma, o sea, la ley de alguien ante el cual o somos iguales a &eacute;l o no somos nadie, con la paradoja a&ntilde;adida de que &eacute;l en s&iacute; mismo no es nadie a su vez, porque todo su ser se reduce a un definitivo <em>diferir de s&iacute;</em>: de este modo la diferencia es suya y no hay m&aacute;s diferencia que &eacute;l, o &eacute;l es la diferencia establecida ante la que no se puede diferir porque diferir es continuar el j<em>uego de las diferencias sin ley</em> que establezca cu&aacute;l es la que sirve como identidad a todas, o la ley es &eacute;l y nosotros los que no hemos de diferir de &eacute;l porque nuestra diferencia es opuesta a la ley de la identidad que establece a trav&eacute;s de &eacute;l cu&aacute;les son las diferencias iguales y cu&aacute;les las distintas a la &uacute;nica que es igual a s&iacute; misma, o todos somos iguales ante su ley y lo que no podemos es ser distintos a esta diferencia que al modo de la identidad se establece por ley a la que ni siquiera &eacute;l puede ser igual, porque en realidad no es igual m&aacute;s que a la suya. &Eacute;l, el gran indiferente, el invariablemente diferido, el supremo diferidor de todo, gracias al cual todo lo que difiere, que es todo, se mantiene firmemente en el aire como una promesa o como una amenaza, pero sin forma ni sentido, puro <em>bloqueo</em> logrado a partir de una vida entregada al m&aacute;s puro servicio a la causa: la vida del papa, la vida del rey, una mera ficha en el gran tablero de la causa r&iacute;gida y dura de la dominaci&oacute;n mundial a la que sin duda le ha de llegar su hora, la hora en la que ya no sea imprescindible y el resto de fichas la sustituya y entierre quiz&aacute; sin los debidos reconocimientos y honores.</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 12 Jan 2012 13:07:00 +0000</pubDate></item><item><title>De perros y ratas</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/110301-de-perros-y-ratas.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/110301-de-perros-y-ratas.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">La guerra no lo justifica todo, la guerra es simplemente la guerra, la guerra no siempre mata: la guerra resuelve las diferencias por la fuerza, pero no necesariamente por la muerte, y mientras unos ganan y mandan otros pierden y obedecen. &iquest;O acaso se trata de matar? Hay que defender de los criminales a la guerra, como tambi&eacute;n de los que la idealizan y exaltan: la guerra es destrucci&oacute;n que no purifica nada, y no hay coraje, no hay lealtad, no hay audancia que transforme esta realidad: en el sufrimiento no hay m&aacute;s valor que el sufrimiento, no hay en &eacute;l ning&uacute;n <em>valor a&ntilde;adido</em>. La sangre no nos salva, ni la nuestra ni la de nuestros enemigos, sino que nos mancha las manos, pero &iquest;qu&eacute; pol&iacute;tica las tiene limpias? &iquest;Acaso no habr&iacute;a que defender de los criminales a la pol&iacute;tica, mucho m&aacute;s si son sangrientos? &iquest;O en la pol&iacute;tica no se encuentra como en su casa el matarife? En la pol&iacute;tica y en la guerra sobrevive y hasta progresa el mismo criminal de siempre, el que tiene sobre su falta de conciencia no solo el cadaver de la libertad sino el cad&aacute;ver mismo, y parece que ni la una ni la otra est&aacute;n en condiciones de desembarazarse tan f&aacute;cilmente de &eacute;l: &iquest;acaso no se comportan ambas como el <em>territorio preferido de los perros y las ratas</em>? Nuestro rico y exc&eacute;ntrico dictador fue un perro en la paz y una rata en la guerra, como perros trat&oacute; a sus s&uacute;bditos y como ratas a sus rebeldes, y de este modo labr&oacute; su carrera siguiendo una larga tradici&oacute;n que despu&eacute;s de &eacute;l quiz&aacute; a&uacute;n perdura: perros y ratas que poder matar para poder mantenerse en el mando. &iquest;Acaso se mata otra cosa en el mundo? Casi dir&iacute;amos que si no hubiera perros ni ratas no habr&iacute;a muertes en la pol&iacute;tica ni en la guerra e ignorar&iacute;amos las oscuras virtudes del raticida incluso con los canes, pero ni siquiera la sangre fr&iacute;a de la pol&iacute;tica es capaz de regular lo que por supuesto la sangre caliente de la guerra es incapaz de hacer: cabe destacar, sin embargo, que resulta m&aacute;s f&aacute;cil someter a la ley a los derrotados que a los gobernantes, aunque no sea este nuestro caso quiz&aacute; porque todo depende de que, aunque se trate del mismo asesino, no tenga siempre el mismo poder. Pero la paradoja a la que asistimos es que por una vez el raticida lo aplicaron las ratas sobre el perro, que muri&oacute; como vivi&oacute;, aunque sin rendirse: la muerte es el final de la muerte que fue el comienzo, pero a pesar de todo la muerte no es b&eacute;lica ni pol&iacute;tica. Es, quiz&aacute;, el asesinato de un asesino desatado por un mismo proceder en la paz y en la guerra. Quiz&aacute;s a partir de ahora se produzca la revoluci&oacute;n tan celebrada despu&eacute;s de una lucha tan digna y tan valiente.</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 03 Nov 2011 09:20:00 +0000</pubDate></item><item><title>Nuevos dem&#xF3;cratas de toda la vida</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/102601-nuevos-democratas-de-toda-la-vida.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/102601-nuevos-democratas-de-toda-la-vida.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">De las capuchas a las corbatas, ahora que estas se est&aacute;n pasando de moda, porque hay toda una <em>revoluci&oacute;n en marcha</em> que avanza sobre la pol&iacute;tica: pero bienvenidos sean los que dejan de eliminar al que difiere, aunque lo hagan con varias d&eacute;cadas de retraso, en un momento tan dif&iacute;cil para ellos que el cese no resulta especialmente meritorio y al modo de la <em>pol&iacute;tica a la espa&ntilde;ola</em>: unos <em>nuevos dem&oacute;cratas de toda la vida</em> se suman a la escena, a pesar de tratarse de una <em>escena en franca decadencia</em> que sin embargo ellos agitar&aacute;n unos pocos a&ntilde;os. A veces no hay m&aacute;s remedio que ponerse a la cola y pasar por taquilla. Pero ahora el futuro es <em>democratizarse</em> y no hay propaganda que pueda ocultar este <em>proceso</em>: porque las ideas, los deseos y las palabras de unos no son los de todos y, aunque un d&iacute;a lograsen el respaldo de una mayor&iacute;a, seguir&iacute;an sin serlo, pues se trata &uacute;nicamente de las palabras, los deseos y las ideas de <em>quienes</em> pretenden hablar, desear y pensar por todos, ahora que precisamente la representaci&oacute;n es un asunto de parte y como cuesti&oacute;n de conjunto est&aacute; quebrada. Durante un tiempo la animar&aacute;n sin duda con su vieja y caduca <em>pretensi&oacute;n de totalidad</em>, el &uacute;nico espejismo posible y a&uacute;n vigente de su salvaci&oacute;n, y lo sepan o no lo sepan la servir&aacute;n de alg&uacute;n modo entre las sonrisas de muchos y quiz&aacute;s las carcajadas de algunos, pero nada m&aacute;s y nada menos:&nbsp; cuando se es el &uacute;ltimo de la fila no hay modo de ir m&aacute;s atr&aacute;s. Naturalmente, nadie les va a pedir que den el salto de no querer representar a nadie como hasta ahora a no querer representar ni siquiera a una parte de los que junto a sus nuevos colegas de la pol&iacute;tica representar&aacute;n, porque ser&iacute;a un salto de gigante del pasado m&aacute;s largo al futuro m&aacute;s inminente, pero empezar a <em>diferir de s&iacute; mismos</em> es un paso inevitable que habr&aacute;n de dar m&aacute;s pronto que tarde porque no se puede querer representar a todos y buscar en la democracia la mayor&iacute;a suficiente para que una pol&iacute;tica tan <em>totalmente representativa</em> y <em>particularmente democr&aacute;tica</em> tenga &eacute;xito: con desarme o sin desarme, ser siempre <em>los mismos</em>, frente a los cuales los que difieren no son m&aacute;s que un estorbo que apartar a un lado esta vez m&aacute;s por medio de la persuasi&oacute;n que de la fuerza, es parte del falso sue&ntilde;o de anteayer y de la aut&eacute;ntica pesadilla de ayer mismo. Pero ahora que cesan las armas ha llegado la hora de <em>cambiar</em> de rollo o, mejor dicho, de dejarlo: los buenos no tienen por qu&eacute; ser buenos por ser <em>de dentro</em>, pero desde luego los malos no son <em>los de fuera.</em> No estamos para una <em>representaci&oacute;n total</em>, ahora que hasta el mero actuar por otro se viene abajo. </span></p>]]></description><pubDate>Wed, 26 Oct 2011 08:08:00 +0000</pubDate></item><item><title>Incendios y quemaduras</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/092103-incendios-y-quemaduras.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/092103-incendios-y-quemaduras.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">Ahora resulta que King-Khan es un lig&oacute;n, no una bestia, y todo el m&eacute;rito ha de recaer sobre la bella, el &uacute;nico ser capaz de descubrir en &eacute;l la sed de amor que arrebata su alma. Pero el mundo no le entiende, el mundo le juzga y le condena, incluso le condena tras juzgarlo inocente: el gorila que abusa de su fuerza con las bellas es tan temible como odioso. Ni siquiera le salva el oculto deseo de la amada, porque el feo es un depredador sexual en toda regla y la bella sexualmente no es nada: puede dejarse desear, s&iacute;, puede consentir el amor, pero desear y amar<em> activamente</em> le est&aacute;n prohibidos y en la sexualidad es y ha de ser pasiva a todos los efectos, una vasija que recibe una lluvia de fuego, el <em>objeto</em> de todas las pasiones y el <em>sujeto</em> de ninguna, si acaso tan solo de los incendios y las quemaduras propios y ajenos. Sus labios pueden decir &aacute;mame, pero debe callar yo amo: no hay Queen-Kong ni puede haberlo en nuestros cuentos de amor y violencia, de sexo y sangre, que son todo un <em>g&eacute;nero</em>, quiz&aacute;s el &uacute;nico, entre nosotros. Y, sin embargo, el <em>cuerpo</em> de la bestia est&aacute; lleno de amor y el <em>esp&iacute;ritu</em> de la bella no es de piedra sino de carne que comprende el amor de todos los seres y los ama: la <em>sexualidad</em> que comunica a ambos en un abrazo incomparable es un <em>secreto</em> que queda entre ambos, pero al desvelarse afecta a todos aunque ya no es lo que era. Parece ser que hab&iacute;a dos ligones y una historia muy particular entre ellos, pero el cuento ha retrocedido a sus primeros p&aacute;rrafos y el <em>p&uacute;blico </em>no avanza: el amor es una cosa de la que ha de <em>hablarse</em> profusamente, pero <em>hacerse</em> ya es otra historia, y hablar de &eacute;l es hablar de todo menos de &eacute;l mismo, porque &eacute;l no tiene tanto que decir m&aacute;s all&aacute; de la <em>intimidad </em>en que habla no siempre con palabras. King-Khan sigue muerto all&aacute; arriba, en la cima del edificio m&aacute;s alto de la ciudad, y de la bella ya nadie supo nunca nada m&aacute;s: la tumba guarda el secreto de la sexualidad y la <em>muerte</em>, en unos tiempos en los que, cuanto menos entendemos, m&aacute;s vociferamos nuestra ignorancia.</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 21 Sep 2011 19:15:00 +0000</pubDate></item><item><title>El gobierno de los mejores amos</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/092102-el-gobierno-de-los-mejores-amos.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/092102-el-gobierno-de-los-mejores-amos.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;"><em>Ellos</em> se lo guisan y <em>nosotros</em> nos lo tragamos, porque todav&iacute;a hay un nosotros y un ellos que si se eligen de abajo hacia arriba se comunican de arriba hacia abajo. La democracia es un sistema que ha de servir a que se cumpla el moderno designio de que el pueblo elija a sus amos que, por este solo hecho, se creen los <em>amos del mundo</em>: a veces tambi&eacute;n se lo cree el pueblo y los vuelve a elegir sin parar a pens&aacute;rselo, pero si entre una elecci&oacute;n y otra se produce una percepci&oacute;n distinta acerca de su excelencia se lo piensa sin detenerse en nada y los cambia por otros, porque en la democracia hay amos de sobra y se elige siempre a los mejores. La democracia es el gobierno de los amos m&aacute;s grandes, porque el pueblo no se merece menos: nosotros los elegimos y ellos se lo montan. &iquest;Qui&eacute;n se puede quejar de los tragos que ellos nos hacen pasar de vez en cuando? La sumisi&oacute;n voluntaria es la postura m&aacute;s coherente y menos problem&aacute;tica entre el electorado, porque si se pierde la fe en que nos gobernamos a nosotros mismos a trav&eacute;s de las excelencias de que nos hemos dotado se pierde la virtud de la rep&uacute;blica: si hemos elegido a quienes hemos elegido, no nos queda otra que fastidiarnos, porque si elegimos a otros nos habremos de fastidiar igualmente. Nosotros hemos elegido, elegimos y sin duda elegiremos: el sistema se basa en nuestra elecci&oacute;n, nosotros somos la <em>base de una pir&aacute;mide</em> en cuyo v&eacute;rtice se halla el fara&oacute;n que nosotros colocamos. Nosotros, los que siempre elevamos a un fara&oacute;n, el &uacute;nico que se encuentra a nuestra altura, porque &eacute;l es el nuestro como nosotros somos los suyos, realidad que a veces se olvida quiz&aacute; porque entre unos y otros se levanta una monta&ntilde;a de arena y piedra. El verdadero pueblo elegido no es el elegido por dios sino el que elige a sus dioses, porque en el <em>gran espect&aacute;culo de la democracia</em> es como se dan a su divina voluntad los candidatos a ejercer el verdadero poder del pueblo, la suprema cracia.</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 21 Sep 2011 18:49:00 +0000</pubDate></item><item><title>Nuevo cristianismo pagano</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/092101-nuevo-cristianismo-pagano.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/092101-nuevo-cristianismo-pagano.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">El Papa no es una estrella del rock porque es humilde, pero hay que admitir al menos que es un rockero como sus miles de fans llegados a su fiesta de todos los rincones del mundo: hay que ver el espect&aacute;culo que le montan, &eacute;l arriba y en el centro, encarnaci&oacute;n de la palabra, y abajo y enfrente del majestuoso escenario los suyos en silencio, aguardando al se&ntilde;or de la voz cuya emisi&oacute;n demora y, por fin, aplica: &iexcl;Madrid!, para estallar de pronto en el grito atronador y un&aacute;nime que resuena en la b&oacute;veda del cielo concentrando en s&iacute; todo el fervor y el &eacute;xtasis: &iexcl;Benedicto! &iexcl;Qu&eacute; marcha, Dios m&iacute;o, qu&eacute; movida! Hasta ahora, el grupo del Papa interpretaba como nadie en el planeta la grave melod&iacute;a de la pasi&oacute;n, el sufrimiento y la muerte y, a trav&eacute;s de estas sencillas pero precisas notas, la justificaci&oacute;n de la vida y la liberaci&oacute;n del alma: castigar el cuerpo, aunque no con los desgarrados sonidos rockeros, para salvar al hombre de la maldita m&uacute;sica del mundo. En cambio la m&uacute;sica cristiana es profunda, trascendente, densa y hasta pesada: no es desde luego muy dada a las grandes efusiones de la carne, sino que todo es m&aacute;s bien <em>recogido, &iacute;ntimo, secreto</em>, como corresponde a la silenciosa existencia del esp&iacute;ritu. Puede ser gloriosa, porque el tema lo requiere e incluso lo facilita, pero &iquest;alegre? La alegr&iacute;a del grupo papal es la alegr&iacute;a en la esperanza de la vida futura plantada en medio del dolor que redime de este m&iacute;sero presente en la vida en la tierra, pero es una alegr&iacute;a <em>secundaria e inconsecuente</em> que en s&iacute; misma no es nada, carece de sentido y es negativa y pagana, como celebrar un banquete en mitad del hambre de los pueblos: cristiana, en cambio, es tan limpia y pura como beber una copa de agua, aunque de agua bendita que obra el milagro de curar los males del &aacute;nimo m&aacute;s deca&iacute;do. Y es en este punto donde salta la sorpresa, porque un Benedicto entregado a la fiesta, la celebraci&oacute;n y el gozo con la <em>ligereza </em>y <em>superficialidad</em> que caracterizan inevitablemente a estos acontecimientos, no es verdaderamente de este mundo y, sin embargo, ah&iacute; est&aacute; con sus chicos haciendo de un tema tan serio como Dios la letra y m&uacute;sica de un espect&aacute;culo tan intrascendente o, si lo preferimos, <em>inmanente</em> como el resto en una especie de nuevo cristianismo pagano. Porque hay que ver qu&eacute; amores, qu&eacute; placeres, qu&eacute; juegos.</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 21 Sep 2011 18:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xBF;Un loco, un criminal, un idiota?</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/080101-un-loco-un-criminal-un-idiota-.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/080101-un-loco-un-criminal-un-idiota-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">&iquest;Un loco, un criminal, un idiota? Posiblemente todas estas cosas y ninguna, pero sobre todo un activista de la unidad pol&iacute;tica, religiosa y cultural de Europa lograda a sangre y fuego; un antidem&oacute;crata que hace de la violencia y el terror los medios con que imponer su programa pol&iacute;tico de homogeneizaci&oacute;n y uniformizaci&oacute;n social europea a base de exterminar todo lo que difiere, porque es lo que le contrar&iacute;a, amenaza y revuelve: un acto de autodefensa de la civilizaci&oacute;n occidental cristiana en peligro de muerte a pesar de su superioridad moral y material sobre el resto --porque lo que seg&uacute;n &eacute;l corre un grav&iacute;simo riesgo de desaparici&oacute;n es el mismo Dios, el propio Hombre: el temor del rey, el p&aacute;nico del obispo, el miedo del fil&oacute;sofo, reunidos en un solo hombre decidido a afrontar la amenaza como en los viejos tiempos. La <em>aniquilaci&oacute;n del diferente</em>, ya sea de otra doctrina religiosa como de otra doctrina pol&iacute;tica: los que arruinan la identidad de Europa y los que permiten su ruina, los invasores de fuera y los traidores de dentro, unidos por un mismo odio y designio destructor de la sociedad. &iquest;Qui&eacute;n odia a qui&eacute;n, se&ntilde;ores? Para &eacute;l -&iquest;&eacute;l?- la muerte que suministra a los otros es una acci&oacute;n atroz pero necesaria de amor a los suyos: ahora bien, a pesar de lo que crea los suyos son cada vez menos, unos pocos matan como &eacute;l y otros m&aacute;s hablan, porque unos hablan y otros act&uacute;an, quiz&aacute; porque hace falta menos valor para el lenguaje que para la acci&oacute;n de la <em>muerte programada</em> en uno y otra. Europa es para este h&eacute;roe tr&aacute;gico de lo uno, bueno y verdadero, la Europa peque&ntilde;a y cerrada de los cristianos y los derechistas determinados a hacer todo lo que sea preciso por m&aacute;s terrible y apocal&iacute;ptico que resulte: todo nos suena demasiado familiar, la <em>violencia forzosa</em>, el <em>terror obligado</em>, la <em>identidad impuesta</em>, la <em>vida debida y ordenada</em>. Los muertos son los malos, los matadores los buenos. Aquellos son las bajas de guerra de un hombre -porque es un hombre- que est&aacute; a&uacute;n en guerra contra un enemigo que no solo es el suyo. Posdata: respetad a quienes los cuerdos da&ntilde;amos incluso cuando pretendemos sanarlos, porque no son los locos los que matan. Los que lo hacen militan en las filas de una pol&iacute;tica que no es capaz de solucionar con energ&iacute;a sus viejos problemas: entre otros, el de enterrar dignamente el pasado y, con &eacute;l, todo tipo de anacronismos. Nuestro solitario y violento fascista, que no es desde luego de los tipos para los cuales la democracia consiste simplemente en unas elecciones para la dictadura, es un s&oacute;lido resto del ayer en un hoy que a&uacute;n no anuncia su ma&ntilde;ana.</span></p>]]></description><pubDate>Mon, 01 Aug 2011 18:21:00 +0000</pubDate></item><item><title>El reino del como si nada</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/062401-el-reino-del-como-si-nada.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/062401-el-reino-del-como-si-nada.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">La representaci&oacute;n se mantiene en pie, no porque lo consiga por s&iacute; misma, sino porque la sujetan en el aire como una obra que se cae por el peso de la dramaturgia que ella misma invoca unos pocos brazos que no son precisamente los de los obreros: son los de quienes se dedican a trabajar y vivir de ella por m&aacute;s que los espectadores que abonan su butaca y pagan los salarios de la compa&ntilde;&iacute;a se sientan cada vez menos identificados con la comedia que les representan a menudo sin mirarles a la cara y de la que solicitan y esperan algunos cambios. <em>Cambios pol&iacute;ticos</em>, pero que tal y como est&aacute;n las cosas se juzgan poco menos que revolucionarios: elegir el cuadro de actores, participar de alguna manera en la elaboraci&oacute;n del gui&oacute;n, renovar los temas dram&aacute;ticos, modernizar la escena e incluso asesurarse de que la funci&oacute;n que se anuncia es finalmente la que se representa no parecen en principio gran cosa pero cuando se trata de la vieja y cerrada representaci&oacute;n de una democracia atenazada por el miedo a la libertad, la prima a la estabilidad y el gobierno y desde luego el amor a la autoridad y el poder, todo lo que no es lo mismo se vuelve lo otro y todo lo que se vuelve lo otro es una bomba que incluso si en un primer momento se comporta pac&iacute;ficamente quiz&aacute; porque su detonador a&uacute;n no ha sido activado por nadie con el paso del tiempo resultar&aacute; sin duda violenta y de un estallido terrible y qui&aacute; cruento, porque es lo que tienen las bombas y tambi&eacute;n las diferencias, que la violencia se halla en su misma naturaleza y cualquier petici&oacute;n -por no decir protesta- es solo aparentemente inocua: se empieza con pitos en vez de aplausos al elenco art&iacute;stico y se termina quemando el teatro, por no recordar c&oacute;mo se va dejando de entender poco a poco la necesidad y relevancia del arte irreemplazable de la representaci&oacute;n y de su magia incontestable. &iquest;O acaso no es m&aacute;gico que por arte de lo mismo la violencia de las leyes desaparezca y pr&aacute;cticamente no se la conozca entre nosotros porque la violencia si es legal no es violencia y todo papelito que se apruebe se considere de concecuencias a veces incomprensibles pero siempre inapelables y ben&eacute;ficas? Tampoco se ignora desde luego que la violencia verbal de los actores es puramente simb&oacute;lica y si el p&uacute;blico se la cree y luego la reproduce en la calle como si no fuera ficticia e inofensiva como un juego de chiquillos ya tiene al menos dos problemas: la ignorancia que no exime del cumplimiento de la ley dram&aacute;tica y la pena a la que se hace acreedor por ser tan fan&aacute;tico de lo que se pone en escena, que apenas distingue la realidad de la ficci&oacute;n e incluso de la farsa. Pero los responsables teatrales de la trama no se hacen responsables de nada de lo que ocurra fuera del teatro, una vez m&aacute;s y quiz&aacute; esta vez de manera terminante y definitiva cierran las orejas a las cr&iacute;ticas que recibe por parte de los asistentes la actuaci&oacute;n, el argumento y el desarrollo de la obra, pues sugieren con cierto sentido de la libertad que a quien no le guste o no sepa apreciarla como se debe no vaya a verla o aprenda a reconocer sus innegables valores pero al menos permita que el que a&uacute;n ocupa su lugar en el patio de butacas pueda seguirla entera y hasta el final aunque quiz&aacute; sin pitos ni aplausos, en un silencio debido pero tambi&eacute;n entre respetuoso, temeroso y estupefacto ante tanto aplomo como el que se despliega en ella, y por supuesto y ante todo no se interponga en el camino de los actores hacia las tablas cuando no directamente hacia el estrellato. La cuesti&oacute;n ya no es por tanto si la farsa es una farsa, pues se representa la libertad y la soberan&iacute;a del pueblo que no se sostienen ni con la ayuda de los artilugios m&aacute;s modernos y avanzados, de modo que dif&iacute;cilmente sostendr&iacute;an la pieza de la que quiz&aacute; sirven de pretexto y excusa, sino que se mantiene en pie por la &uacute;nica virtud de la fuerza empleada en apuntalarla cuando todas sus razones se han mostrado fingidas o adulteradas y no valen ni un poco de lo que la <em>estructura</em> a la que deber&iacute;an dar sentido y contenido vale, porque la cuesti&oacute;n es efectivamente que la estructura existe, el teatro es real, y aunque la veamos en su desnudo esqueleto a&uacute;n se encuentra ah&iacute; y act&uacute;a, pues quiz&aacute; su verdadera funci&oacute;n es la de <em>ocupar el espacio y conservarse en &eacute;l</em>, sin derrumbarse de pronto y dar con los huesos en el suelo, como una representaci&oacute;n que por fin se produce como una <em>representaci&oacute;n en s&iacute; y por s&iacute; </em>que ya no necesita a nadie ni nada para producirse realmente: al fin y al cabo la pol&iacute;tica es una comedia que se representa en funci&oacute;n de s&iacute; misma y ya cualquier apelaci&oacute;n a los valores de la sociedad o el individuo cae en un vac&iacute;o que ya no tiene la capacidad de disimular ni cubrir, pues el teatro es un agujero que se ofrece como <em>pura y dura teatralidad</em> &uacute;nicamente preocupada en resguardar su lugar y su momento y, dentro del agujero, ya casi resulta indiferente que los pol&iacute;ticos se hagan los fuertes o realmente lo sean, porque en cualquier caso el objetivo inconfesado que persiguen es evitar que el alma se les caiga a los pies para poder continuar actuando como si nada ocurriese, de modo que a pesar de que si el pueblo se la toma en serio la democracia revienta como un traje que se queda estrecho por el ejercicio de una pol&iacute;tica de sastrer&iacute;a no demasiado sincera ni elevada, la democracia misma se convierte en este <em>reino del como si nada</em>. Y es que a poco que se agiten las aguas la democracia derriba a la democracia, el argumento a la obra, la trama a la comedia y, en fin, la comedia al teatro: pues todo se origina entre actores, entre farsantes, entre hip&oacute;critas. Sin embargo, conviene se&ntilde;alar que no es que los pol&iacute;ticos mientan, de lo que m&aacute;s bien se trata es de que no son quienes son sino en la medida en que no son los mismos que vemos en p&uacute;blico sino otros de los que apenas se saben sus conversaciones privadas y reuniones secretas y no se parecen a ellos mismos sino en que difieren y son diferentes a la identidad que nos ense&ntilde;a una representaci&oacute;n que la primera persona en cuyo lugar se coloca es la persona de ellos. En cierto modo se podr&iacute;a adelantar la hip&oacute;tesis de que la representaci&oacute;n a la que de pronto acceden como los espectadores desde el patio de butacas hasta el escenario en que se ejecuta la obra es la locura de los pol&iacute;ticos no s&oacute;lo ante la incomprensi&oacute;n y muchas veces estupefacci&oacute;n del p&uacute;blico: ellos mismos se encuentran a veces un tanto perplejos y confundidos, cuando no realmente cambiados, como aquellos que sin duda les aprecian y quieren.</span><br /><br /></p>]]></description><pubDate>Fri, 24 Jun 2011 12:50:00 +0000</pubDate></item><item><title>Modelo unisex de la pol&#xED;tica</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/060701-modelo-unisex-de-la-politica.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/060701-modelo-unisex-de-la-politica.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">El pepino espa&ntilde;ol es inocente como todo fruto humilde, modesto y comestible: no se sabe que haya iniciado nunca una guerra, aunque su nombre a&uacute;n salpique m&aacute;s de una cr&oacute;nica period&iacute;stica; lo que ocurre es que al dom&eacute;stico y pac&iacute;fico pepino le delatan sus oscuros or&iacute;genes nacionales, el Sur de lo que llamamos Europa y sin duda es Europa al menos de boquilla es m&aacute;s promiscuo que el Norte y tiende a protagonizar mezclas que fuera de sus fronteras se juzgan perniciosas cuando no letales; el pepino tiene sin duda entre el electorado un componente relativamente honesto y puro, pues a menudo se le asocia con el s&iacute;mbolo del miembro sexual masculino que da mucho que hablar y ha de tomarse con preservativo -con la salvedad de que si a uno le conviene el p&oacute;ntelo, p&oacute;nselo, con el otro es preferible el qu&iacute;taselo, qu&iacute;taselo, se sobreentiende que la c&aacute;scara o el pellejo-; la bacteria da&ntilde;ina con que se acaba de mezclar inconscientemente el pepino es o al menos debe ser como su nombre indica latina -la ecoli, procedente probablemente de la cola-, pues los alemanes tienen fama de ser muy ordenados y limpios con sus cosas y si se encuentran de pronto con alguna impureza en su casa la queman sin necesidad de pensarse dos veces si se trata de pepinos, de pepinillos o de pepes; Alemania no ha lanzado ning&uacute;n pepinazo ni siquiera de alerta contra nadie, a&uacute;n menos contra su tradicional aliado y sin embargo rival Espa&ntilde;a, que en cualquier caso se lo devolver&iacute;a envi&aacute;ndole un pu&ntilde;ado de rosas a la nerviosa y querida Cornelia, pues en el fondo Zapatero es estoico como S&eacute;neca aunque no tiene huerto ni cultiva bons&aacute;is -ni realmente nada- como el c&eacute;lebre moralista cordob&eacute;s y Felipe el socialista sevillano que a su edad se anda todav&iacute;a con problemas con la &eacute;tica; Mariano, ya se sabe, no es inocente, pues no echa una mano al gobierno a la hora de tragarse la indigesta pepinada y deja solo a su cabeza visible con la copiosa ensalada que el pobre se trae entre manos de hace tiempo; Mariano es gallego y -para seguir con los t&oacute;picos nacionales- si nos lo encontramos en el rellano no sabremos si sube o baja las escaleras, aunque pensemos no sin cierta inocencia que se halla parado y a la espera de descubrir si los parados verdaderos suben o bajan para obrar en consecuencia; en general le pasa al pepino lo que por lo que se ve le pasa a la pol&iacute;tica, que no es de derechas ni de izquierdas sino que es lo que hay y punto, de modo que si la corrupci&oacute;n le alcanza ni los de un lado ni los de otro se lo comen y se culpan entre s&iacute; del misterioso pepinicidio como si no hubieran sido pillados todos con las manos en la masa; la suerte del pepino ya est&aacute; echada, si no se vuelve loco y acaba pudri&eacute;ndose en una triste y as&eacute;ptica residencia de la edad intempestiva terminar&aacute; sirviendo para hablar de cualquier cosa que no tiene nada que ver con su salud ni con sus enfermedades; pudiera ser al fin y al cabo que el pepino andaluz tuviera la fama y la soja hamburguesa -o cualquier ingrediente de la hamburguesa propiamente dicha- cardara la lana, pero a estas alturas de la historia ya no se puede pensar en la verdad de las cosas sino m&aacute;s bien en la guerra y su propaganda, pues entre los europeos es todav&iacute;a frecuente que la nacionalidad condene a unos y salve a otros sin necesidad de juicio ni a&uacute;n menos de justicia; la Merkel, claro ejemplo del <em>modelo unisex</em> impuesto a la pol&iacute;tica, no quiere problemas a la hora de ir a atender su alegre puesto de verduras al mercado o mandar a su esposo a que lo haga y se faje con su selecta clientela, pero seguro que pasado el tiempo se disculpa y no le importar&aacute; nada a nadie, porque todo el mundo creer&aacute; &uacute;nica y exclusivamente en la fuerza soberana del pepino como hasta ahora ha hecho sin mayores problemas: para qu&eacute; necesita a la raz&oacute;n al fin y al cabo el que lo tiene m&aacute;s hermoso y grande que el resto si adem&aacute;s a&uacute;n cuenta con un buen pu&ntilde;ado de t&oacute;picos y refranes con el que se halla m&aacute;s que dispuesto a tirar Europa adelante y sin miedo ni verg&uuml;enza.<br /></span></p>]]></description><pubDate>Tue, 07 Jun 2011 10:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>Natural la muerte</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/050401-natural-la-muerte.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/050401-natural-la-muerte.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">Como anunci&oacute; una televisi&oacute;n p&uacute;blica espa&ntilde;ola, Bin Laden ha fallecido: a&ntilde;adir&iacute;amos nosotros en la misma l&iacute;nea que el tr&aacute;gico suceso se ha producido de muerte natural, al menos natural en la vida de Bin Laden. A Obama le ha tocado ser el partero de esta muerte natural de su casi hom&oacute;nimo Osama, que &uacute;ltimamente se hallaba un tanto desvanecido, en efecto: &iquest;estaba vivo y, si lo estaba, <em>cu&aacute;nto</em>? Porque su vida era <em>naturalmente</em> la administraci&oacute;n de la loter&iacute;a de la muerte, pero parec&iacute;a haber abandonado tan ardua y rutinaria tarea, con lo cual el fallecido no deb&iacute;a de hallarse especialmente vivo todo este tiempo: &iquest;se manten&iacute;a <em>artificialmente</em> con vida, pues no pod&iacute;a consagrarse como quiz&aacute; a&uacute;n deseaba a sortear la muerte natural del otro como cuando su salud, aunque <em>dram&aacute;tica</em>, era pujante y poderosa? En realidad estaba fuera del negocio hac&iacute;a a&ntilde;os y simplemente se conservaba como una <em>firma</em>, sin duda la m&aacute;s prestigiosa y destacada, de estas casas de apuestas de la destrucci&oacute;n y la nada en nombre de la vida m&aacute;s &iacute;ntegra y plena, que desde luego resulta mucho m&aacute;s artificial que cualquier otra, pero es indudable que para cuando sucedi&oacute; su desvanecimiento &uacute;ltimo y definitivo ya se hab&iacute;a entregado a ensayar la muerte natural propia y ajena: en realidad este trabajo es muy duro, darle el boleto a otro exige tal renuncia a uno mismo, que es como si se sacrificase la vida detr&aacute;s de la ventanilla del juego siempre poco reconocido de la vida y la muerte. Si adem&aacute;s el abnegado y siniestro lotero tiene a cambio la suerte de repartir el premio m&aacute;s grande que ning&uacute;n colega haya repartido nunca en naci&oacute;n alguna, su nombre y hasta su fama ya no le pertenecer&aacute;n tanto a &eacute;l como al mundo y no podr&aacute; sino esconderse del gran ojo p&uacute;blico en alg&uacute;n lugar perdido en que quiz&aacute; se crea vivo como hac&iacute;a tiempo, quiz&aacute; cuando a&uacute;n no estaba en el oficio y su vida era tan real como su muerte. Pero todo cambi&oacute; tras dedicarse a jornada completa a jugar con la violencia y celebrar el sorteo en que premi&oacute; a su particular manera al menos a tres mil agraciados que ni siquiera sab&iacute;an que se hallaban en el bombo de su m&aacute;s absoluta desgracia, pues la paradoja del recurso a pr&aacute;cticas tan extremas es que el oficiante se vuelve el personaje de un drama que tiene muy poco que ver con la naturaleza: la violencia es, en efecto, la partera de la historia de <em>otro hombre aparentemente igual pero en realidad muy distinto</em> al que la naturaleza trae a la vida y deja que nazca y muera todas las veces que quiera antes de abocarlo a la muerte sin remisi&oacute;n por viejo. Pero Bin Laden no ha muerto por tales causas, pues su vida tampoco era muy natural que se diga sino que m&aacute;s bien lo natural era en &eacute;l la vida violenta y hace ya diez a&ntilde;os que se hallaba muerto a estos efectos, precisamente porque ya no administraba con la alegr&iacute;a de anta&ntilde;o la muerte de la que por fin le ha tocado a &eacute;l su lote: la muerte no es m&aacute;s que un s&iacute;mbolo, tanto la de Osama el muerto como la del matador Obama, personajes que se asemejan en que ambos viven una segunda naturaleza elegida por ellos, pero se diferencian en que el primero de los dos viv&iacute;a forzosamente privado de ella y como muerto desde que la llevara a su m&aacute;ximo apogeo. &iexcl;D&oacute;nde estar&aacute; Bin Laden y qu&eacute; se cre&iacute;a el pobre! Ayer se lo hubo de comer la tierra y esta desaparici&oacute;n era hasta cierto punto el s&iacute;mbolo de su &eacute;xito como el &uacute;ltimo as que se guardaba en la manga, pero hoy se lo comen los peces y este fin es ya un s&iacute;mbolo que le es completamente ajeno y adverso. De los peces quiz&aacute; se pudo salvar, pero de hacer nada m&aacute;s que sobrevir es m&aacute;s que dudoso: de hecho, no se dedic&oacute; a hacer otra cosa. Pero de mantenerse con vida, aunque su vida apenas fuera una <em>marca</em>, que era lo &uacute;nico que ya se esperaba de &eacute;l, no pudo hacer finalmente su s&iacute;mbolo. Este es de los que a&uacute;n se hallan vivos porque &eacute;l no pudo matarlos y le dieron caza en su insospechada y confortable guarida. El &uacute;nico triunfo que a&uacute;n podr&iacute;a esgrimir es que la partida siempre se desarroll&oacute; en el terreno por &eacute;l elegido: fuera de la ley y del derecho. Algunos parece que no se han enterado, pero el mundo se halla en guerra y &eacute;l aquella noche no esperaba desde luego a la polic&iacute;a, aunque el resultado de esta intempestiva visita hubiera sido el mismo que el de la que finalmente tuvo, pues se habr&iacute;a muerto de risa -m&aacute;s por su familiaridad con la muerte que por su sentido del humor y la alegr&iacute;a-: su m&aacute;ximo honor es sin embargo la continuaci&oacute;n de una guerra, la suya, de la que no ha hecho m&aacute;s que perder una batalla, seguramente la que ya daba por perdida y m&aacute;s pronto que tarde. Cabe a&ntilde;adir que se ha tratado, no hay duda, de una&nbsp;<em>muerte p&oacute;stuma</em> tan celebrada como en el fondo desconocida.<br /></span></p>]]></description><pubDate>Wed, 04 May 2011 14:54:00 +0000</pubDate></item><item><title>El fin del mundo ni en vivo ni en directo</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/031801-el-fin-del-mundo-ni-en-vivo-ni-en-directo.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/031801-el-fin-del-mundo-ni-en-vivo-ni-en-directo.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">Se quiera o no se quiera y se entienda por humanidad lo que se entienda, hay que reconocer que existe una <em>energ&iacute;a verdaderamente humana</em> en el mundo; se llama energ&iacute;a nuclear y, quiz&aacute; como no pod&iacute;a ser de otra manera, se trata de una producci&oacute;n de vida a costa del precio en alza de la muerte: la civilizaci&oacute;n es lo que tiene, se a&ntilde;ade muerte a la muerte como en la antiguedad no se conociera. La tierra se mueve, porque la divinidad ya no la sujeta, y los planes de emergencia nuclear se activan: los pueblos se evac&uacute;an, un pa&iacute;s se encierra en casa, mientras el mundo contiene la respiraci&oacute;n, pues no se ve tan afectado por la nube t&oacute;xica. El cielo, aunque vac&iacute;o, es todav&iacute;a demasiado grande y tampoco se le conoce al dedillo: en esta ignorancia y desmesura se sustenta a&uacute;n la loca confianza de los hombres, lo que en el pasado se denominaba fe ante la vida. El d&iacute;a que le toque la radiaci&oacute;n se pierde en el aire y el que se la encuentre no notar&aacute; al principio nada, se hallar&aacute; tan inconsciente como es norma y hasta podr&aacute; vivir con pasi&oacute;n y alegr&iacute;a lo que le quede: &iexcl;qu&eacute; riesgos no se asumen cuando de prosperar se trata! El hombre no controla su propia energ&iacute;a, la que se ha dado a s&iacute; mismo para progresar sin depender por completo de la del sol, la tierra y el agua, de la que es hijo; pero en el mismo hueco abierto a la naturaleza que se trag&oacute; a Dios en su d&iacute;a se ha introducido como el rey que reina pero no gobierna, porque en el fondo se trata de conservar la organizaci&oacute;n del reino o iniciar la aventura de plantearse la misma posibilidad de un nuevo gobierno terr&aacute;queo: la <em>tradici&oacute;n de autonom&iacute;a e independencia humana</em> se ha revelado como una ilusi&oacute;n tan bella como peligrosa y es posible que quien no obstante se emple&oacute; con tanta energ&iacute;a a lo largo del tiempo se vaya al final al infierno hundido en el agujero del que se apoder&oacute; tras hallarlo vac&iacute;o y en el que por una vez se sinti&oacute; soberano y hasta cierto punto seguro. Pero el agujero se asentaba sobre todo un mundo, la tierra se mueve y el mar se levanta como si se tratara de un conjunto que opera extra&ntilde;amente unido; <em>ah&iacute; afuera</em> se encuentra este peque&ntilde;o rinc&oacute;n del universo y en &eacute;l el agujero no es m&aacute;s que una figura del tama&ntilde;o y la forma de una tumba al efecto, una interioridad que se complace en su propio sue&ntilde;o y no se despierta tras la <em>fisi&oacute;n de la construcci&oacute;n</em> en que a&uacute;n se adormece: la humanidad es una sombra de la divinidad que entre los hombres se le lleg&oacute; a imponer incluso al sol, y en esta historia quiz&aacute; se viaje ya a la <em>deriva</em> sobre una balsa maravillosamente azul y c&aacute;lida que en su incensante y continuo fluir se mantiene imperturbable y tan indiferente como acogedora. Las fugas y, en general, la libertad con que se comporta esta energ&iacute;a verdaderamente humana a poco que pueda es especialmente catastr&oacute;fica, pero &iquest;se podr&aacute; olvidar que la tierra no es particularmente humana y que quiz&aacute; la humanidad no se halla en posesi&oacute;n de sus m&aacute;s orgullosas creaciones pues est&aacute; en su naturaleza que se escapen al control de sus due&ntilde;os?&nbsp;<em>El fin del mundo</em> se producir&aacute; mucho antes de que se convierta en una bola silenciosa y fr&iacute;a, porque el tiempo difiere entre el momento en que se produce el acontecimiento y el que se consuma: es el ejemplo que nos proporciona a diario la muerte y tambi&eacute;n la vida, pues se ama un d&iacute;a y otro se crea como un d&iacute;a se enferma y se muere otro. La destrucci&oacute;n es, como todo, un suceso que se produce en diferido; casi se podr&iacute;a decir que no ocurre jam&aacute;s <em>ni en vivo ni en directo</em>.</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 18 Mar 2011 11:03:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cualquiera es cualquiera pero no un miserias</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/030901-cualquiera-es-cualquiera-pero-no-un-miserias.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/030901-cualquiera-es-cualquiera-pero-no-un-miserias.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">El an&oacute;nimo es un procedimiento que se ha utilizado siempre que no quedaba m&aacute;s remedio, porque si se daba la cara y empleaba el nombre se corr&iacute;a el grave riesgo de perder y arruinar ambos: grandes obras se le deben a un poder que castigaba la libertad de expresi&oacute;n de los hombres que se hallaban por diversas razones en su mismo espacio; pero desde luego no era un procedimiento que se deseara: a&uacute;n m&aacute;s, se podr&iacute;a decir que su uso ten&iacute;a como objetivo burlar la tiran&iacute;a en la que no poseen nombre ni rostro m&aacute;s que los que se le someten, pues los dem&aacute;s son amorfos, indiferentes y ciegos, y destacan por servir al tirano del que se benefician a cambio. &iquest;Acaso es poco beneficio ganarse la propia figura? Se dice que el pueblo es servil en estos casos, pero la verdad es que se encuentra desfigurado, mientras que los siervos de la dictadura son de otra naturaleza: se trata simplemente de los que la edifican y sostienen por medio de un trabajo continuado y terrible gracias al cual alcanzan una humanidad, unas se&ntilde;as y unos rasgos por los que se elevan sobre los dem&aacute;s, que no obstante el poder siempre se la ofrece al <em>resto</em>. El resto es precisamente el pueblo, y se compone de <em>tipos an&oacute;nimos y descarados</em> de entre los cuales surge de vez en cuando uno que act&uacute;a sin ense&ntilde;ar el rostro ni decir el nombre a diferencia de como se comporta en casa, un par de elementos que no se le piden en la calle sino para registrarlo en la lista indeseable de la siempre temida y posible rebeld&iacute;a. <em>Identif&iacute;quese </em>o se le caer&aacute; la cara que no tiene, pero a partir de este momento tendr&aacute; sin duda y no precisamente porque se le distinga como uno de nosotros. El ocultarse era la manera obligada de actuar cuando no se pod&iacute;a salir a cara descubierta porque era una libertad que se reprim&iacute;a desde un poder para el que no hab&iacute;a m&aacute;s que esclavitud o muerte y en cierto modo el mismo poder creaba a trav&eacute;s de la represi&oacute;n el an&oacute;nimo que se opon&iacute;a al documento p&uacute;blico con nombre y apellidos. El carecer a todos los efectos de nombre y rostro era el precio a pagar por realizar una obra aut&eacute;ntica y sincera que se bastaba por s&iacute; sola y no se podr&iacute;a haber ejecutado con la <em>historia del autor</em> por delante, de modo que este pod&iacute;a ser cualquiera y gracias a la incertidumbre que se generaba de este modo se revert&iacute;a al poder la sensaci&oacute;n de temor y peligro que el poder situaba en el mismo origen del an&oacute;nimo: lo que no se firma es libre como un papel al viento, puede ser de mejor o peor calidad pero no se puede dudar de esta condici&oacute;n, pero incluso una obra que no aparece con la firma debajo y por tanto no se puede atribuir a nadie pudi&eacute;ndosela atribuir a todos se le adeuda a un poder que tiene sobre su conciencia la <em>biograf&iacute;a de los hombres</em>, el nombre en su haber y el an&oacute;nimo en su debe, pero con igual fuerza uno que otro. &iquest;Los an&oacute;nimos actuales? Desde luego que no es posible relacionar este fen&oacute;meno en auge con la idea moderna y en absoluto pretendida por el poder de que el nombre de un autor no significa gran cosa respecto a la <em>autor&iacute;a de la obra</em>, pues esta misma se le podr&iacute;a haber ocurrido a cualquiera y pudo haber sido realizada ya en el pasado o incluso hallarse realiz&aacute;ndose en el presente en un lugar distinto y desconocido, pero lo que est&aacute; claro es que ni la identidad de los hombres ni su ausencia se ci&ntilde;en ya a las condiciones de un poder que domina los nombres y al menos provoca los an&oacute;nimos: en la actualidad los unos son una ingenuidad, mientras los otros no dejan de constituir una verg&uuml;enza.</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 09 Mar 2011 20:34:00 +0000</pubDate></item><item><title>El que no es esclavo es porque no quiere.</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/030601-el-que-no-es-esclavo-es-porque-no-quiere-.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/030601-el-que-no-es-esclavo-es-porque-no-quiere-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">Cuando por lo social se menoscaba lo individual, o por lo general lo particular, y se interviene en nombre de lo p&uacute;blico en el espacio privado con prohibiciones, restricciones y censuras sin cuento, se entra en un devenir o una deriva contra cada uno y contra todos de la que no se beneficia sino el grupo que ocupa el poder y lo emplea fundamentalmente para su mantenimiento por medio de la divisi&oacute;n, el enfrentamiento, la sumisi&oacute;n y el temor de la ciudadan&iacute;a a las consecuencias de la determinaci&oacute;n de su voluntad tomada a partir de este momento como causa de rebeld&iacute;a: el individuo se lo tiene que pensar dos veces antes de actuar, porque la libertad se castiga. Se produce la reposici&oacute;n de la vieja escena de los buenos y los malos ciudadanos: los buenos son los que acatan al gobierno y sus leyes, los malos los que no lo hacen, de modo que la virtud ciudadana se halla una vez m&aacute;s en la defensa a ultranza de las autoridades, su inteligencia, justificaci&oacute;n y en &uacute;ltimo caso excusa, pues el <em>centro de gravedad</em> se ha desplazado casi imperceptiblemente de la libertad a la autoridad. La libertad privada es una cosa de la que se vuelve a ocupar la autoridad p&uacute;blica en aras de la prosperidad e incluso la mera supervivencia de la sociedad, como en otras ocasiones se hizo en pro de la naci&oacute;n, la monarqu&iacute;a e incluso la democracia, pues la honestidad se repliega ante la necesidad del poder de proceder a su conservaci&oacute;n a toda costa: el que no gobierna en libertad lo har&aacute; en su ausencia, porque aunque gobernar no sepa es lo que desea con todas sus fuerzas y energ&iacute;as. La pol&iacute;tica se torna o, mejor dicho, se recrea como la forma por excelencia de forzar, autorizar y reprimir al pueblo o al menos a aquella parte de &eacute;l que se encarga de conservar la autonom&iacute;a e integridad del conjunto, pues la parte a la que se hace pasar por la del pueblo consciente y responsable no es sino el segmento dependiente y vicario de un gobierno del todo que, acuciado por dificultades y problemas para cuya soluci&oacute;n no se halla preparado, se preocupa sobre todo de s&iacute; mismo por medio de ganar todo el tiempo posible antes de sufrir la inminente ca&iacute;da, aunque tambi&eacute;n se podr&iacute;a gobernar de esta manera por un tiempo indefinido, pues un gobierno que se centra en lo social necesita tener autoridad para imponerse frente a otro que lo hace en lo individual y se concentra m&aacute;s bien en la libertad: en resumidas cuentas, se trata de mandar y nada m&aacute;s, con la resoluci&oacute;n de hacerse obedecer sea como sea por supuesto. Todos los <em>controles</em> se refuerzan, pues ya se ha operado la transformaci&oacute;n que no se asegurar&aacute; sino a trav&eacute;s de la creaci&oacute;n de una poblaci&oacute;n acobardada y dispuesta a asumir de buen grado los dictados de un gobierno que se convierte poco a poco de dem&oacute;crata en autoritario montando sobre el arma de la dial&eacute;ctica, esta herramienta cuyo beneficio siempre se le ha de brindar generosamente al pueblo: este beneficio, este resultado se llama en s&iacute;ntesis sumisi&oacute;n voluntaria, <em>libre esclavitud</em>, obediencia deseada. Y sin embargo el gobierno, el mando, el poder que se alza sobre la voluntad de los individuos en nombre de la comunidad, es decir, de la existencia de todos ellos en tanto que generalidad en la que se transciende la particularidad de cada uno, es demasiado particular: &iquest;acaso no pretende, trat&aacute;ndose de un grupo peque&ntilde;o y cerrado sumido en sus propias contradicciones internas, representar la totalidad en la que se diluye cada una de las partes? Nadie se ha dado cuenta, quiz&aacute; ni siquiera los que se hallan en &eacute;l, pero el tiempo del gobierno universal ya se ha iniciado: se trata de un <em>pu&ntilde;ado de individuos</em> provisto de las mejores intenciones y los peores resultados gracias a los cuales la vida de la humanidad se hallar&iacute;a en sus manos y a&uacute;n se le habr&iacute;a de agradecer que no hubiera que morir por &eacute;l. Morir ni matar desde luego: si acaso un poco de l&iacute;o, de bronca,&nbsp; de revuelo o, en fin, de malos humos y cortos vuelos. <em>El que no es esclavo es porque no quiere.</em></span></p>]]></description><pubDate>Sun, 06 Mar 2011 02:38:00 +0000</pubDate></item><item><title>Regular o no regular: &#xBF;he ah&#xED; la cuesti&#xF3;n?</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/021801-regular-o-no-regular-he-ahi-la-cuestion-.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/021801-regular-o-no-regular-he-ahi-la-cuestion-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">La ley no puede impedir la locura, puede sancionarla pero no abortarla, de modo que la soluci&oacute;n a la <em>crisis de la econom&iacute;a</em> no puede pasar por ponerla a esta &uacute;ltima una camisa de fuerza: este es quiz&aacute; un buen castigo, pero sin duda un falso remedio. Es precisa alguna otra medida para parecer un <em>revolucionario</em> y esta medida distinta no puede proceder de una psiquiatr&iacute;a m&aacute;s humana y moderna. Por otra parte, tampoco la locura puede controlarse a s&iacute; misma y hacerlo desde fuera ya hemos dicho que es en el mejor de los casos un esfuerzo bienintencionado, pero absurdo y vano: t&eacute;ngase en cuenta adem&aacute;s que esta locura de la econom&iacute;a pasa por ser el <em>motor de la sociedad</em>, la riqueza y la prosperidad, prueba m&aacute;s que evidente, involuntaria pero evidente, de su demencia e insania. Y, sin embargo, es el motor, no cabe duda: un motor acelerado y loco que arrastra al vac&iacute;o al veh&iacute;culo, al conductor y al peat&oacute;n al mismo tiempo, con la diferencia de que cuando no alcanza velocidades muy altas los destrozos que origina est&aacute;n dentro de los l&iacute;mites de unos riesgos razonables y asumibles al menos para la direcci&oacute;n general de tr&aacute;fico. El bienestar de los muchos bien vale el precio del atropello de los pocos, pero si el motor funciona revolucionado -la <em>revoluci&oacute;n popular econ&oacute;mica</em>- a velocidades muy elevadas la situaci&oacute;n econ&oacute;mica cambia y el atropello de los m&aacute;s unido al bienestar de los menos genera el <em>estallido de la crisis</em>: qu&eacute; porrazo el nuestro y qu&eacute; motorazo el suyo. &iquest;Qui&eacute;n parar&aacute; en seco sus revoluciones, qui&eacute;n devolver&aacute; el n&uacute;mero de accidentes a unas cifras aceptables, de modo que todo vuelva a su ser y recupere su estado normal, sensato y cuerdo, adem&aacute;s de feliz y afortunado? Pues no hay alternativa, no hay tal estado, nadie est&aacute; tan loco, tan <em>fuera de lugar</em>, para plantearse siquiera el <em>cambio de una m&aacute;quina por otra</em>, un cambio no programado, azaroso e incierto, y una m&aacute;quina nueva o al menos diferente que hay que inventar y producir con su necesaria e imprescindible carga de lucidez y atrevimiento y su inevitable secuela de ensayos, pruebas y errores. Hay que elegir, no va a quedar m&aacute;s remedio: lo podr&iacute;amos formular como la elecci&oacute;n entre una locura u otra, es decir, la <em>antieconom&iacute;a</em> -trad&uacute;zcase con precisi&oacute;n el t&eacute;rmino- o la econom&iacute;a que conocemos y sus grados y niveles m&iacute;nimos y m&aacute;ximos de demencia que nadie en su sano juicio puede pretender regular. Regular o no regular no es la alternativa sino la &uacute;ltima ilusi&oacute;n y el postrer servicio a una causa perdida que no deja de arrastrarse por los suelos como la verdadera divinidad de la tierra. Cuando el cielo es el dinero y este cae de pronto sobre las cabezas de los que al fin y al cabo, a pesar del adineramiento que han sufrido y gozado hace un momento, no son m&aacute;s que unos simples mortales, la tierra es un desierto en el que no sobreviven ni las ratas: estas han sido los primeros en precipitarse como un solo reba&ntilde;o al agujero.</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 18 Feb 2011 10:29:00 +0000</pubDate></item><item><title>El pan y el apanarrado</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/020901-el-pan-y-el-apanarrado.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/020901-el-pan-y-el-apanarrado.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">Un rey sin vasalllos no es nada, lo mismo que un amo sin criados o un dictador a quien nadie obedece porque nadie lo quiere: el pueblo puede renunciar a la libertad a cambio de asegurarse el pan, pero si un tirano cree que gobierna por su cara bonita es que est&aacute; loco, o sea, es un fara&oacute;n fuera de lugar. El <em>orden</em> podr&iacute;a definirse como el pan a cambio de la libertad, la libertad que pierde uno y el pan que le da otro a cambio, y la <em>revoluci&oacute;n</em> como la vuelta del pan y la libertad a las propias manos, la riqueza o la pobreza, la ruina o el esplendor, pero sin deber nada a nadie, sin un panadero ni un carnicero de los que dependa la vida y la muerte: es demasiado poner en manos de otro, incluso en una sociedad con una larga tradici&oacute;n en este sentido --con la diferencia de que en esta ocasi&oacute;n, precisamente en esta, el gobernante, independientemente de que lance contra el pueblo hambriento y revolucionario a sus pistoleros, es un tonta&iacute;na de los pies a la cabeza: creer que el pueblo ama al que manda o prefiere el orden a la revoluci&oacute;n no es para recibir otro calificativo, que no otra descalificaci&oacute;n. El pueblo quiere pan y a veces, por el pan, pierde la libertad: no obstante, no entrega nunca del todo el coraz&oacute;n. El pueblo no es un apanarrado, el gobernante no lo debe ser, pues &uacute;nicamente a &eacute;l le estalla una revoluci&oacute;n cuya hora parece africana y el reloj que la marca, aunque no es europeo, es global tambi&eacute;n. &iquest;C&oacute;mo llamar a esta revoluci&oacute;n si es posible llamarla de alg&uacute;n modo? &iquest;Nacionalista, socialista, islamista? Pero &iquest;qui&eacute;n est&aacute; en mejores condiciones para liquidar la revoluci&oacute;n <em>popular</em>, ocupar su lugar y hasta tomar su nombre? Y, por otra parte, &iquest;c&oacute;mo atemorizar al mundo hasta alejarlo cada vez m&aacute;s de la <em>revoluci&oacute;n del pan y la libertad</em>? En otras palabras, &iquest;c&oacute;mo salir de la revoluci&oacute;n? &iquest;Necesita la revoluci&oacute;n una <em>salida de orden</em>? Son los &oacute;rdenes, llam&eacute;mosles como queramos, los que separan el pan y la libertad, pero quiz&aacute;s la revoluci&oacute;n tiene el suyo propio del cual el nacionalismo, el socialismo, el islamismo y dem&aacute;s ismos son sus usurpadores, ladrones y homicidas: &iquest;qu&eacute; orden es, pues, el revolucionario? Pan y libertad, <em>libertad y poder</em>: y desetiquetando.</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 09 Feb 2011 10:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>Playas de la libertad</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/012401-playas-de-la-libertad.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/012401-playas-de-la-libertad.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">Los tunecinos no hacen turismo, abandonan las playas -si alguna vez las pisaron-, salen a las calles y hacen la revoluci&oacute;n: &iquest;la socialista? &iquest;La islamista? &iquest;Tal vez la bolivariana? No teman las potencias: no es caso de volver a una dictadura por temor a caer en otra, o de mantener la que cae por p&aacute;nico irresistible a la que no llega. Pero por una vez la revoluci&oacute;n no es la gran prostituta de la pol&iacute;tica y hasta puede ser sin&oacute;nimo -por fin, tras tantas promesas y obligaciones incumplidas- de la libertad, la justicia y la paz: tal vez las que reinan en los pa&iacute;ses de origen de los turistas que abarrotan las playas tunecinas. &iquest;Qu&eacute; ha sido de nuestros sorprendidos compatriotas? La revoluci&oacute;n les ha pillado en ba&ntilde;ador y han perdido un ba&ntilde;o y ya no puede haber duda sobre un par de cosas: por una parte, el turismo no era pol&iacute;tico y, por otra, la dictadura era evidentemente tur&iacute;stica --a pesar de que no constara en ninguna agencia de vacaciones europea: un fil&oacute;n nunca explorado por sus publicistas, prueba evidente de la falta de imaginaci&oacute;n de una actividad creadora que a veces reclama el tratamiento de arte, el arte publicitario, m&aacute;s dado a a la ocultaci&oacute;n que a la exaltaci&oacute;n de ciertos exotismos. Ap&uacute;ntense a realizar un tour por el palacio del dictador presidente y las mansiones de los jerarcas del r&eacute;gimen, porque no todo va a ser sol y playa sino que tambi&eacute;n la cultura ha de tener su propio espacio: una de las ventajas, y no la m&aacute;s desde&ntilde;able, de tour tan genuinamente revolucionario es que si les alcanza de pronto la revoluci&oacute;n en un pa&iacute;s tranquilo y seguro donde manda el orden los turistas poseer&aacute;n la cultura suficiente para comprender lo que est&aacute; pasando. Que la libertad, la justicia y la paz est&aacute;n de turismo en otras tierras y que incluso el orden es una barbarie, la seguridad un crimen y la tranquilidad un cementerio: todo estaba preparado para los turistas y, de pronto, hay vida ciudadana, vida quiz&aacute; digna de ser copiada en las autoritarias democracias occidentales sacudidas por la crisis y un amor nunca muerto del todo por los dictadores a la tunecina, o sea, los dictadores enmascarados, los nuestros. Parafraseando a uno de nuestros m&aacute;s c&eacute;lebres dirigentes mundiales: Fulano es un hijo de perra, pero es nuestro hijo, mientras que Mengano es el hijo de perra del vecino. Y hay que elegir entre Fulano o Mengano. Pero los tunecinos han machacado esta falsa disyuntiva y nos han colocado frente a la aut&eacute;ntica: la <em>civilizaci&oacute;n desnuda</em> o la <em>barbarie disfrazada</em>. Las playas de la libertad o las playas de la ignominia.</span></p>]]></description><pubDate>Mon, 24 Jan 2011 21:30:00 +0000</pubDate></item><item><title>La cacer&#xED;a humana</title><link>https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/011901-la-caceria-humana.php</link><guid isPermaLink="true">https://felipevallezubicaray.blogia.com/2011/011901-la-caceria-humana.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: medium;">El responsable es el que aprieta el gatillo, no el que convierte al baleado en blanco: blanco no precisamente de feria, pero sin duda baleado como mero monigote de feriante. Pim, pam, pum: bang, bang, bang. &iexcl;Qu&eacute; diferencia hay, desde luego, entre unos sonidos y otros! Un arma de disparo espiritual no mata realmente, pero si encuentra en su camino un creyente en vez de un c&iacute;nico ya puede el espiritualmente disparado encomendarse a la protecci&oacute;n de los hombres, pues de los dioses no puede esperar ni el amparo del &uacute;ltimo y definitivo: hay incluso quien cree hasta el punto de sentirse atacado con palabras, aunque a&uacute;n no vea en este ataque simb&oacute;lico el pr&oacute;logo de una guerra demasiado poco figurada contra &eacute;l y los suyos. &iquest;Los suyos? Los suyos, o sea, los descendientes de los monos: &iquest;qu&eacute; puede esperar un simio de las criaturas dise&ntilde;adas inteligentemente? Pan y misa si saben comportarse, pero le&ntilde;a al mono, que es lo que siempre hemos dicho, si olvida qui&eacute;n es y adem&aacute;s pretende que todos pertenezcamos a su gran familia, pongo por caso. Entendamos, pues, que hay una violencia pac&iacute;fica y otra violenta, tan pac&iacute;fica la una que solamente alguien demasiado sensible puede calificarla de violencia: una palabra salida de la boca: <em>t&uacute; eres un salvaje</em>, es a pesar de todo una palabra, incluso una palabra inspirada por el esp&iacute;ritu, porque &uacute;nicamente el esp&iacute;ritu puede realizar tales manifestaciones. Lo que en cambio no dir&aacute; nunca, la oraci&oacute;n que nunca pronunciar&aacute; es: <em>yo soy un mono</em>, pero &iquest;qu&eacute; hacer ante tales manifestaciones? &iquest;Qui&eacute;n es su aut&eacute;ntico responsable? Seguramente un tipo que al menos ha de o&iacute;r la verdad de nuestros labios: <em>t&uacute; no tienes alma, eres un verdadero desalmado</em>, quiz&aacute; la &uacute;nica verdad que t&uacute; conozcas. &iquest;Ha comenzado por fin la cacer&iacute;a? Mono o salvaje no importa tanto, porque el baleado bien poco vale: pero empez&oacute; a cobrar este valor de pura boquilla. Una de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s acusadas de nuestros buenos de oficio es lo malos que son con nuestros malos de convenci&oacute;n: malos de palabra por supuesto, porque de los de obra y acci&oacute;n ya no quieren saber nada. Es una violencia pac&iacute;fica, dom&eacute;stica, oral, que no tiene que ver con salir de casa a cazar hombres, mujeres y ni&ntilde;os.</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 19 Jan 2011 12:33:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
